viernes, 1 de enero de 2010

Otra vez la misma historia...

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31 de Diciembre, y 1 de Enero...
Resulta ser que en estos días del año (?), no. Último día de un año, y primero del siguiente, la gente descubre su lado sentimental, pacifista, amoroso, encuentra su fe y sus sentimientos se vuelven más fragiles y llenos de honestidad, fidelidad y solidaridad hacia el prójimo.
Cada saludo está acompañado de un "felicidades", "feliz año", "mucha suerte", cada momento está acompañado de una risa, de buena onda, en cualquier aspecto, estando en tu casa, en tu oficina, en tu trabajo, en tu universidad, inclusive esa persona odiable y llena de malas vibraciones, en esta época del año te va a saludar por lo menos con una sonrisa, pero...
Llega el día, ese 2 de Enero donde todo, TODO, vuelve lamentablemente, si.. lamentable, a la normalidad. Tu patrón te va a volver a putear, van a volver las caras de ojete, los bocinazos en el centro, las manifestaciones, los maleducados de siempre y todo a lo que día a día estamos acostumbrados a convivir. ¿Los mensajes de esperanza y de fe para el próximo año? Ahí quedaron, en un simple saludo, un saludo que más que espiritual o sentimental, es un saludo rutinario de día de fiesta, es una adopción, una más de tantas, de nuestro paupérrimo sistema capitalista, con el que pasamos cada segundo de nuestra vida viviendo como se pueda, y sin pensar en dar vuelta el asunto, en cambiar las cosas de una vez por todas, teniendo el pensamiento de que "algún día las cosas van a cambiar", y dejando el trabajo que puede ser nuestro para una generación futura, equivocándose educando a los hijos igual que vos y adaptándolo al mismo sistema, igual que como hicieron con vos.
Algún día va a escampar, algún día las cosas cambiaran.
A las masas pensando gente, a las masas pensando no las vencerán jamás.

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