martes, 25 de mayo de 2010

O Juremos con gloria morir...

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No nos toca vivir el mejor período de estos 200 años,
muchos amarán a la patria, otros no tanto, pero nos toca vivir acá,
y como el destino quiso que seamos argentinos,
cuando todo parece jodido es cuando hay que poner.
Es algo único, y ¿quién en el fondo no está orgulloso de ser de acá?

Al gran pueblo argentino, salud.

sábado, 1 de mayo de 2010

La fiesta del movimiento obrero...

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Una celebración a aquellos valientes que dieron a conocer su disconformismo en su aspecto laboral allá por 1880, y fueron fusilados por participar en la lucha por un derecho digno y equitativo de labor, simplemente por pedir esas 8 horas laborales para poder, "ser felices".
Ahora bien, festejamos un día por año, por aquellos obreros anarquistas que les valió la ejecución por mostrar su disconformidad (¿siempre vamos a festejar muertes?). ¿y si no pasaba nada? no tendríamos nuestro "merecido homenaje".
Desde siempre, el trabajar fue una parte indispensable en la vida de cada persona, obviamente gente impulsada, diseñada y transformada por ese tal sistema capitalista, ese sistema que pocos nos animamos a criticar y a mostrar nuestra objeción. Es un embudo que te conduce a pensar como el sistema quiere que pienses; ¿se entiende? en este caso, hablamos de una parte, el trabajo. Algo muy importante en la vida de la sociedad, y algo mínimo en la vida de los que todavía nos animamos a ver las cosas de otra manera, sin dejarnos llevar por mentiras.
"Yo trabajo para poder vivir de una manera digna, satisfaciendo mis necesidades y así ser felíz", una respuesta típica que contestaría una persona común y corriente cuando le preguntarían: ¿por qué trabajas? ¿cómo puede ser?!!
¿cómo que hay que trabajar para ser felíz?
No voy a explayarme mucho más, solo trato de festejar conmigo mismo mi único día por año donde el sistema se hace un lugarcito para que los pobres esclavos se puedan convencer que tienen un merecido descanso. Todo mentira.
Para cerrar, dejo unas sabias palabra de un tal Karl, al que muchos deberían interiorizarce en sus ideales y así abrir la cabeza, un poquito.

"El trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de ascetismo. En último término, para el trabajador se muestra la exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro, que no le pertenece; en que cuando está en él no se pertenece a si mismo, sino a otro. (...) Pertenece a otro, es la pérdida de sí mismo".

El trabajo es la pérdida de sí mismo. Grande Karlitos!!