.
Suavecito me pusiste todo en su lugar, como un juego para armar.
Empezaste corrigiendo males al azar, como el barro, el alfarero, como brisa de aguacero.
Conquistaste.
Colocaste besos justamente en su lugar.
Cirugia para curar las heridas que dejo el pasado sin sanar.
Y en el caos del infierno instalaste tú gobierno y arrazaste.
Fuiste casi imperceptible. Sin prisas, de a poquito, colocaste tu bandera (inamovible).
Fuiste tan demoledora, pasito con pasito, tu paciencia arrolladora me salvó.
Como huella de gaviota, como se forma una gota, me atrapaste.
Me aceptaste como un cero izquierdo y sin valor, me peleaste sin nada a tu favor.
Con la suavidad con la que se mueve un rumor.
Como el paso de un anciano con paciencia de artesano, me salvaste.
sábado, 27 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Suavecito fui ganando con saber perder...
ResponderEliminarTe quiero mucho MI amor!